Cienciaterapia es una Asociación Sin Ánimo de Lucro puesta en marcha por un equipo de personas pertenecientes a los ámbitos científico, educativo y sanitario que han encontrado en la divulgación de la ciencia una forma innovadora de disminuir el dolor que sienten los niños y niñas hospitalizados.
A través de divertidos experimentos científicos, en Cienciaterapia llevamos entretenimiento y curiosidad hasta los hospitales para hacer más llevaderos los días de ingreso y fomentar las vocaciones científicas entre la población infantil.
Para cumplir estos objetivos, la Asociación se estructura en varias áreas con funciones concretas, donde la responsabilidad y el trabajo de su Junta Directiva, Cienciaterapeutas, formadores, socios y voluntarios hacen posible cada día la labor hospitalaria de la entidad. Convencidos de que “todo el mundo puede cambiar el mundo”, en Cienciaterapia nos hemos comprometido a poner nuestros conocimientos y habilidades al servicio de aquellos pequeños que están sufriendo y son más vulnerables, apostando por la educación como herramienta de empatía y cambio.
El alma de Cienciaterapia reside en el compromiso y el trabajo de nuestros Cienciaterapeutas, profesionales con una amplia experiencia en el ámbito de la divulgación científica al público infantil que ofrecen sus conocimientos de forma desinteresada para ponerlos a disposición de los menores hospitalizados y de sus familiares.
Después de pasar por un proceso de selección para garantizar que reúnen las habilidades necesarias y tras recibir una formación específica en docencia y acompañamiento hospitalario, los Cienciaterapeutas se desplazan a los diferentes hospitales para ofrecer divertidos talleres científicos con un alto contenido educativo y terapéutico, permitiendo a los pacientes evadirse durante unas horas de la monotonía y el dolor mientras se divierten aprendiendo nuevos conceptos de química, biología, matemáticas, física, geología o astronomía.
Nuestros Cienciaterapeutas cumplen durante todas sus visitas con unas estrictas normas de seguridad e higiene, tanto corporal como de sus batas y materiales. Además, la continua formación psicológica, sanitaria y científica que reciben les permite seguir mejorando su labor hospitalaria, persiguiendo así el deseo de ofrecer a los menores hospitalizados el mejor acompañamiento posible. Todo ello sin que su presencia en el hospital interfiera a los profesionales sanitarios realizar su trabajo.